sábado, 12 de diciembre de 2009

AUSENCIA


Te busco por dentro,
no estás… te quedaste
en la esquina de nuestro cuarto
naranja,
ahora en azul silencio intenso.
Llévame en tu espalda
como si fuera tu propia
alma desvelada;
en esta nueva etapa
beberé contigo el vino
del recuerdo,
para liberarnos por siempre
el uno del otro,
sólo que en estos momentos
necesito estar prisionera,
por última vez en tus brazos.